9 de abril de 2018

La gran familia disfuncional Argentina


La entidad más machista, retrógrada, heteropatriarcal, misógina y falocéntrica que existe en Argentina se llama Papá Estado, porque se la ha pasado maltratando y golpeando de todas las maneras posibles a Mamá Economía desde hace más de 70 años, manejando a su entero capricho y antojo la vida de ella y de todos sus hijos, les guste o no.

Actualmente esos hijos (unos ocho o diez millones) son los ciudadanos honestos que mantienen a Papá Estado mediante el pago de impuestos abusivos, haciendo además varios malabares para que Mamá Economía no colapse por completo. Esos mismos hijos, además de mantener a Papá Estado, también mantienen a otros muchos hijos (unos veinte millones) que Papá Estado tuvo fuera del matrimonio gracias a una serie de medidas tomadas por nefastos gobernantes y leyes creadas por corruptísimos legisladores.

Todos los meses, Papá Estado recibe sumas multimillonarias que roba con total descaro y alevosía a sus hijos (los que trabajan). La encargada de hacer esa expoliación desmedida y compulsiva es una tía solterona, malévola, odiada y con olor a pis de gato, que se llama AFIP. Y Papá Estado, en vez de usar ese dinero para la función que debe cumplir en la familia, lo derrocha para financiar toda clase de cosas inútiles y para implementar continuamente nuevas artimañas con el objetivo de conseguir votos que perpetúen su existencia.

Papá Estado tiene ese poder gracias a un minúsculo grupo de hijos bastardos y aborrecibles (los ninis de la familia) a quienes nadie quiere, denominados políticos o funcionarios públicos. Estos no solo viven sus fastuosas y parasitarias vidas con el dinero fácil que Papá Estado les da, sino que permanentemente se ocupan de que él no pierda su poder.

Argentina es como una gran familia disfuncional donde la gran mayoría de los hijos viven mal, pero como han nacido y se han criado dentro de ese ámbito, les parece lo más normal del mundo. Por este motivo, casi ninguno de ellos mueven un dedo para intentar resolver el problema.

Saquen ustedes sus propias conclusiones.

Ricardo Portilla.
Informático.